lunes, 9 de diciembre de 2013

Llueve


El agua cae
En el asfalto se borran nuestras huellas.
No hay rastros de promesas incumplidas,
De palabras ahogadas, de encuentros furtivos
La nostalgia reluce en las calles empedradas.

Nadie habla del futuro,
Se aprehenden con fiereza las cicatrices,
Las sensaciones, las sorpresas.
Los viajeros se resignan con fotos y abrazos,
Con palabras tachadas a toda prisa
Con la impresión de un roce fugaz apenas recordado.

El agua cae.
En el asfalto se borran nuestras huellas.