sábado, 5 de octubre de 2013

En el otoño



Este es el tiempo
ahora es cuando necesitamos los sortilegios,
los abrazos, el brillo de las sonrisas al sol.

El otoño llegó antes
y con él las almas revueltas, las nostalgias,
la memoria que cava hondo en busca de ternezas olvidadas.

Las calles vacías me hablan de la ausencia
de los cuerpos que amamos y se han ido
de las cenizas fervorosas que esparcimos al viento.

El estupor sigue aquí
a pesar de las cantaletas de los burócratas de oficio.
Las hojas de los árboles continúan su vaivén mortecino.
Ellas, al igual que yo, saben que no hay memoria
o sueño, o magia bien lograda, que pueda traerte de regreso.